martes, 28 de marzo de 2017

El manejo de la información personal en el siglo XXI

Harriet Green, alta ejecutiva de la empresa internacional IMB (International Bussines Machine), nos muestra en una entrevista para El País, cómo la tecnología y los datos en el siglo XXI son una auténtica máquina de fortuna. La ejecutiva comenta que los datos hoy en día son el nuevo petróleo, ya que a través de éstos las empresas pueden conocer los gustos, el nivel adquisitivo y académico de los miembros de una comunidad. La empresa puntera en tecnología ha contribuido en la construcción de un nuevo edificio para implantar el programa informático inteligente Watson, que permite almacenar información de todo tipo en distintas nubes para que varios dispositivos puedan acceder a dicha información. Green defiende esta apuesta: "La capacidad de conectar cosas con cosas y a las personas con las cosas no la inventamos nosotros, nos estamos aprovechando de ella".

Por otro lado, tenemos en contraposición a al sociólogo Zygmunt Bauman, que nos presente con el término de sociedad líquida cómo las culturas y comunidades están cambiando drásticamente. El sociólogo afirma que con las nuevas tecnologías hemos perdido el arte de las relaciones sociales. Esto significa que los seres humanos, como seres sociales estamos en decadencia con el exceso de comunicación que subimos en las redes, y que se han pedido los valores clásicos como el amor, los sentimientos y el ambiente familiar tradicional de antes de la revolución tecnológica.

Nosotros por nuestra parte, creemos que esta opinión tan tajante no muestra la realidad, ya que Bauman, se mantenía totalmente alejado de la tecnología y no hacia realmente como sociólogo un trabajo de campo donde pudiese realmente ver los puntos positivos y negativos de la sociedad de información que vivimos actualmente. Tenemos que tener la mente abierta a que los avances tecnológicos nos pueden hacer progresar, pero siempre desde una perspectiva crítica, viendo los puntos claves que hace que se produzca este desarrollo y haciendo hincapié en que muchas veces el problema es el sistema, nos las herramientas que utilicemos para ese progreso. 



A continuación, en las próximas entradas propondremos algunos temas relevantes que tengan que ver con el uso de las nuevas tecnologías. Por ejemplo, la nomofobia. 

Referencias bibliográficas:

http://sociedad.elpais.com/sociedad/2013/06/11/actualidad/1370971361_594475.html

http://tecnologia.elpais.com/tecnologia/2017/02/20/actualidad/1487611734_009476.html



Paula. 

4 comentarios:

  1. Me parece muy buena la reflexión que hacéis y la conexión que hace con el tema. Es muy importante, como decís, valorar cómo se integran las nuevas tecnologías y propiciar su uso para el desarrollo humano. En este sentido, que los dispositivos tecnológicos sirvan para liberar y no para crear nuevas situaciones de conflicto.
    En ambientales se utiliza el principio de prevención para valorar el impacto de las actuaciones, claro que también depende de la voluntad profesional; pues normalmente la política tiene lagunas en cuanto a propiciar actuaciones concretas con vista a largo plazo.

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  2. Estoy de acuerdo con vosotros: mente abierta, pero siempre desde una perspectiva crítica.

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  3. Alguien utiliza tus datos para darte lo que quieres y se beneficia de ello. Es una relacion win-win (ganar-ganar). Pero claro, cuando ves telebasura también es un win-win... El mundo es ahora mucho más enriquecedor, diverso y entretenido gracias a la Tecnología. Saber usarlo bien es el reto individual al que nos enfrentamos y no imponer nuestros gustos el límite que no debemos rebasar.

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  4. La comunicación y la tecnología van de la mano.
    El desarrollo de nuestra parte más humana es una tarea cada vez más laboriosa, requiere dejar de mirar la pantalla y mirarnos hacia dentro.

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